Masajes

BENEFICIOS PARA EL BEBÉ

  • Favorece un sueño más largo y profundo.
  • Proporciona alivio de los síntomas de cólicos, estreñimientos y reflujos.
  • Reduce la irritabilidad y el llanto.
  • Promueve la relajación y enseña habilidades autocalmantes.
  • Ayuda a desarrollar fuertes sentimientos de confianza y seguridad.
  • Mejora el desarrollo neurológico.
  • Aumenta los niveles de serotonina en el cerebro disminuyendo el riesgo de SMSL.
  • Mejora el tono muscular y aumenta la conciencia y la coordinación del cuerpo.
  • Mejora la circulación y el flujo linfático (aumentando la resistencia a posibles enfermedades).
  • Mejora la textura de la piel del bebé.
  • Ayuda a aliviar la congestión nasal.

BENEFICIOS PARA TI

  • Te permite obtener una comprensión más profunda de la comunicación no verbal con tu bebé (su comportamiento, su llanto y su lenguaje corporal).
  • Estimula la liberación de oxitocina en el cuerpo lo que facilita el apego y reforzar los vínculos relacionales.
  • Reduce los niveles de cortisol (la hormona del estrés).
  • Te da la oportunidad de disfrutar tiempo a solas con tu bebé.
  • Estimula la relajación.
  • Te ayuda a incrementar la seguridad en el rol de padre/madre.
  • Te da la oportunidad de disfrutar tiempo a solas con tu bebé.

CÓMO HACER EL MASAJE AL BEBÉ

El masaje del bebé es la caricia suave y rítmica del cuerpo de tu bebé utilizando tus manos. Una larga tradición transmitida de generación en generación que incrementa los vínculos familiares.

Los suaves golpes de tus manos estimulan la producción de la hormona oxitocina que te hace sentir bien a ti y a tu bebé. La oxitocina es la hormona que te brinda esa sensación cálida y amorosa cuando abrazas a tu bebé.

ANTES DE EMPEZAR

Elije un momento en que tu bebé esté despierto y alerta, que no tenga demasiada hambre ni esté demasiado lleno. Después de un baño es un buen momento.

Puede ser una buena idea no hacer coincidir las tomas de tu bebé con la hora del baño y del masaje.

Asegúrate de que la habitación sea cálida y que la iluminación no sea demasiado brillante.

Para los recién nacidos, descarga canciones de cuna o música de ballenas oceánicas para conseguir un estado de relajación adecuado.

Lávate las manos y asegúrate de que las uñas son lo más cortas posibles para no arañarlo. Procura quitarte todas las joyas que puedan dañar/arañar la frágil piel de tu bebé.

Haz que vuestro tiempo juntos sea lo más mágico posible.

¿QUÉ NECESITO?

Busca un tapete o toallas suaves y acolchadas de modo que tu bebé esté en un entorno lo más cómodo posible pero con cierta firmeza.

Si vas a usar la cama, usa una toalla para cubrir las sábanas por si se derrama un poco de crema durante el masaje.

Lo ideal es utilizar una crema rica para ayudarte a deslizarte suavemente sobre la piel de tu bebé. Para esto, Moisture lotion es tu producto perfecto.

*No le des masajes a tu bebé si está enfermo o si acaba de ser vacunado. La zona de la inyección podría estar aún dolorida.

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Zonas del cuerpo

PIERNAS

Primero ponemos una buena cantidad de crema en las manos para evitar cualquier fricción. Al principio puedes empezar centrándose solo en algunas áreas hasta que se acostumbre. Por lo general los bebés están acostumbrados a que se les toquen las piernas cuando les vistes y les cambias el pañal.

PIES

A los bebés les encanta que les masajeen los pies, ya que les relaja mucho. Empieza con una leve presión. Aprieta suavemente y rueda cada dedo del pie entre tu dedo pulgar y tu dedo índice. Usa pulgares alternos, masajeando la parte superior del pie desde los dedos hasta el tobillo. Repítelo varias veces.

MANOS

Esto le ayudará a relajar las manos. Usando la yema de tus pulgares abres suavemente su manita para enrollar sus pequeños dedos entre los tuyos y finalmente acariciar desde la parte superior de la muñeca hasta la punta de los dedos.

TRIPA

Hay que ser muy delicado en la zona del cordón umbilical hasta que se haya curado. Coloca una mano sobre su tripa para calmarlo. Masajea suavemente su tripita. Si ves que al bebé le gusta, realiza una serie de suaves caricias, primero con una mano y luego con la otra.

PECHO

Con ambas manos en el centro del pecho del bebé, acaricia hacia los lados como si estuvieras estirando las páginas de un libro. Manteniendo contacto con tu bebé, desliza tus manos abajo, alrededor y hasta el centro de nuevo.

ESPALDA

Con él bebé boca abajo, empieza colocando las dos manos juntas en la parte superior de la espalda, formando un ángulo recto con la columna. Mueve las manos hacia delante y hacia atrás, cada una en un sentido, bajando por la espalda hasta las nalgas, subiendo a continuación hasta los hombros y volviendo a bajar. Después, realiza un movimiento descendente desde el cuello hasta los pies del bebé.